Lo que es asombroso mirando hacia atrás, nuestras vidas, nuestra infancia, y los progresos y “progresos” del mundo en que vivimos, es la cantidad de cosas que hace unos años eran lujos y comodidades de unos pocos, o simplemente desconocidas que hoy se han convertido en “necesidades básicas”. ¿Cómo es esto posible? Pues parece que a las grandes empresas y gobiernos les conviene tenernos achanchaditos, haciendo menos cosas y tomandonos menos tiempo para apreciar las que realmente importan. Todo está hecho para “ganar tiempo”, envasado, cortado, triturado, precocido, instantaneo, súper veloz. Todo esto para tener tiempo de llegar a nuestros trabajos, ser productivos al bolsillo de alguien para que nos pague y asi poder seguir comprando envasado, cortado, triturado, precocido, instantaneo, súper veloz, MAGICO ! Y algún día tener unas lindas vacaciones y relajarnos para volver a estresarnos al volver al yugo diario…
Conducta estúpida si las hay. Ya no hay tiempo para caminar descalzo sobre el suelo (sin pavimento) ni para relajarnos diariamente como corresponde para mantenernos armónicos durante todo el año.
Pues bien, este modo de vida nos está jugando en contra en muchos aspectos. No sólo nos desconecta de lo que realmente somos, lo que comemos, lo que vestimos, donde vivimos, sino que tambien, o consecuentemente debería decir, nos está dañando físicamente.
Hoy por hoy el ejercicio viene de la mano de practicar algún deporte o encerrarse en el gimnasio, no de una cotidianeidad como hace unos años.
Nuestro cuerpo hoy es menos resistente a causa de este mismo progreso que le anima a la pereza sometiéndolo, al mismo tiempo, a un esfuerzo nervioso constante. Más rápido todo, más impacientes ante la espera. (Esto me recuerda a un libro de Isaac Asimov donde cada casa posee su buena cantidad de robots con el fin de que los humanos no sufran ningún daño.)
La recuperación de esta energía perdida no puede hacerse debido a la pobreza de los productos que se ofrecen en compensación.
Pero bien, en este artículo particularmente, el objetivo es hablar del cáncer. Y aquí algunos de los promotores e iniciadores de tumores dentro de una dieta:
NITROSAMINAS I: Proveniente de los nitritos utilizados en la conservación de carnes, embutidos, jamón, tocino. No son noscivos sino hasta combinarse con las aminas existentes en el estómago produciendo Nitrosaminas, estas son de los agentes cancerígenos más potentes ya que son solubles en agua y se asimilan y distribuyen en todos los tejidos fácilmente.
NITROSAMINAS II: La vitamina C y E pueden evitar la formación y reducir los niveles de ciertas sustancias cancerígenas en el aparato digestivo.
BENZOPIRENOS: Sustancias derivadas de la combustión altamente cancerígenas.
Se generan al quemarse la grasa saturada de las carnes (al carbón, a las brasas). Al ahumar carnes (salmón, jamón, costillas). Y se encuentran también en el humo del cigarrillo.
DIETILESTIBESTROL O DEB: Sustancia química utilizada como hormona de crecimiento en las gallinas de granja:
Les hace poner huevos desde los 3 meses de edad, es decir 3 meses antes de que lo hagan naturalmente.
La gallina lo excreta formando la llamada “galinaza” o “pollinaza” alta en DEB, la cual se vende como alimento a criaderos de cerdos y vacas.
Su consumo aumenta el riesgo y predispone al organismo en la formación de tumores.
Llega a provocar ginecomsatia y retraso en la aparición de caracteres sexuales secundarios en los hombres (sí, humanos) y menstruación temprana en las niñas (en general las niñas vegetarianas no tienen su primera menstruación antes de los 12 años).
SACARINA: Sustituto químico del azúcar que tiende a provocar cáncer de vejiga. Este sustituto está en los famosos productos “light”.
RADICALES LIBRES: Una dieta deficiente y artificial, el estres y la polución ambiental, provocan gran cantidad de nocivos radicales libres en el organismo. La dieta como la radiación, contribuye también a esto.
Cuando el cuerpo obtiene nutrientes por la dieta utiliza oxígeno y esos nutrientes para crear energía. En este proceso de oxidación, moléculas de oxígeno conteniendo electrones impares se liberan. Estos radicales libres de oxígeno poseen un electrón libre (impar), y pueden causar daños al cuerpo si se producen grandes cantidades.
Una dieta alta en grasas puede incrementar la actividad de los radicales libres. La oxidación ocurre más rápidamente en las moléculas de grasa que el los carbohidratos o en las moléculas proteicas.
La grasa cocinada en altas temperaturas (frituras) pueden producir un mayor número de estos agentes.
TOXINAS LIBERADAS POR LA CARNE:
Indol
Escatol
Purina
Cadaverina
Putrescina
Hidrocolidinas
Ptomínas
Hormonas DEB
Antibióticos
Arsénico
Pesticidas
Grasas saturadas
Acido Urico
Colesterol
Metales Pesados
Se ha demostrado que los niveles de sustancias mutagénicas en las heces son más altos en los individuos que comen carne que en quienes siguen un régimen vegetariano. Grandes niveles de estas sustancias mutagénicas fecales incrementa el riesgo de cáncer.
Esta hipótesis sustentada en el hecho de que la frecuencia de cáncer entre los vegetarianos (hoy expuestos a polución, radiación y las micoondas entre otras cosas) es muchísimo inferior a la de quienes ingieren carne.
PREVENCION
LOS ANTIOXIDANTES: Pueden inhibir la formación de estos radicales libres por conjuntarse sobre sus electrones libres suplementando la dieta con antioxidantes tales como:
Betacaroteno: Estimula el sistema inminológico, protege la membrana de las células, promueve enzimas antibacterianas y destruye cancerígenos.
Vitamina C:Reduce la formación de sustancias carcinógenas en el estómago e intestino.
FITOQUÍMICOS QUE SE ENCUENTRAN EN LAS FRUTAS Y VERDURAS
Catequinas Té Verde Antioxidante
(taninos) Frambuesas
Flavonoides Perejil
Zanahorias Inhiben hormonas que inducen al cáncer
Cítricos
Brócoli
Col
Pepino
Calabacita
Camote
Tomate
Berenjena
Pimiento
Frambuesas
Productos de soja
Fuente: Dr. Arturo Alvarez Bravo (médico cirujano, homeópata y naturópata)