Cuando las máquinas piensan, los
gobiernos entran en pánico. La acción ruidista de Atari Teenage Riot ha
puesto en jaque al sistema alemán desde la primera mitad de los años 90, con
una marcha radical que alterna sonido digital y activismo político. Ahora
toda Europa le teme. Su motín contra lo establecido ha tenido no menos drásticas
implicaciones en el campo artístico: nacida en Alemania, cuna de la música
electrónica, esta banda hizo que el techno tuviera, tras años de intentos
fallidos y artistas fortuitos, una connotación ideológica no relacionada con
el superficial mundo de las discotecas y el neón.
Autoconsiderados como una "conspiración de disc jockeys", sus
integrantes llegaron al Tercer Milenio mucho antes que la mayoría, llevando
un mensaje claro en sus manos: "¡No voten! ¡Provoquen disturbios! ¡Quemen
los coches de la policía! ¡Acepten a las mujeres! ¡Respeten a los
terroristas! ¡Revienten los televisores! ¡Destruyan todas las prisiones! ¡Destruyan
la moral cristiana! ¡Sexo! ¡Más graffiti! ¡Promocionen las drogas y a
Foucault! ¡¡¡Sobrevivan!!! ¿Qué están esperando? Háganlo. Cambiemos el
mundo."
La crítica le concedió a este disco
calificativos sin precedentes para una música tan cruda, gritona y atestada
de rudeza informática. Las reseñas del disco iban desde su ejemplificación
como la combinación perfecta entre un bombardeo electrónico y guitarras metálicas,
hasta su canonización como punta de lanza del neo anarquismo.
Press - Atari
Teenage Riot
Letra: Alec Empire - Traducción
al español por Debaser, publicado en Your
Emotions
Vos decis mentiras!
P.R.E.N.S.A.
Vendé tus unidades
Vendé tus mentiras una y otra vez
Otros hacen y vos sólo los seguís
Nunca actuar, siempre reaccionar!
La industria te paga
Chupas sus penes y esto sigue y sigue
Lo que necesitas es siempre controlar
90% de tu puta mierda
Disemina tus mentiras
Cuando escribís, destruís lo que otros crean.
Vivís de otras vidas
Tus comentarios no cuentan para nosotros.
¿De qué lado estás?
Ignorar, es el único poder real que tenés
Nunca entendés, nunca intentas
Y lo que no entendés, no podés describirlo.
P.R.E.N.S.A.
Prensa! Andá a cagar
Muchos como vos no tienen alguna opinión
A veces es mejor no describir
Nunca tomas una posición, siempre reaccionar!!
¿De qué lado estás?
P.R.E.N.S.A
"Alemania tiene que morir...
La guerra entre Este y Oeste permanece...
El dinero llama más dinero!!!...
A usted lo tienen retraído y enfermo...
Quememos a Alemania".
Cuando las máquinas piensan, los gobiernos
entran en pánico. La acción ruidista de Atari Teenage Riot ha puesto en
jaque al sistema alemán desde la primera mitad de los años 90, con una
marcha radical que alterna sonido digital y activismo político. Ahora toda
Europa le teme. Su motín contra lo establecido ha tenido no menos drásticas
implicaciones en el campo artístico: nacida en Alemania, cuna de la música
electrónica, esta banda hizo que el techno tuviera, tras años de intentos
fallidos y artistas fortuitos, una connotación ideológica no relacionada con
el superficial mundo de las discotecas y el neón.
Autoconsiderados como una "conspiración
de disc jockeys", sus integrantes llegaron al Tercer Milenio mucho antes
que la mayoría, llevando un mensaje claro en sus manos: "¡No voten! ¡Provoquen
disturbios! ¡Quemen los coches de la policía! ¡Acepten a las mujeres! ¡Respeten
a los terroristas! ¡Revienten los televisores! ¡Destruyan todas las
prisiones! ¡Destruyan la moral cristiana! ¡Sexo! ¡Más graffiti! ¡Promocionen
las drogas y a Foucault! ¡¡¡Sobrevivan!!! ¿Qué están esperando? Háganlo.
Cambiemos el mundo".
Al frente de esta fábrica de provocación y
furia está el músico Alec Empire, talentoso berlinés que no por joven y
anti-rock star ha dejado de amasar su propio imperio: Digital Hardcore
Recordings, discográfica fundada en 1994 para satisfacer las necesidades de
promoción de Atari Teenage Riot y hoy uno de los sellos independientes más
promisorios del nuevo rock. El éxito comercial de esta casa echó por el
suelo el cerco de las multinacionales hacia la música con contenido político
y las tendencias experimentales. Sus lineamientos de contratación y
representación artística están directamente conectados con estrictos dogmas
musicales, como el uso de instrumentos digitales de última generación, el
desarrollo de beats ensordecedores y la redacción de contenidos incendiarios.
Dos años antes de la creación de esta
promotora, Empire armó un primer núcleo de creación para Atari Teenage Riot
junto a los vocalistas Carl Crack y Hanin Elias, compositora que también
estaba enrolada en la cultura japonesa del manga. Los tres compartían
intereses comunes por géneros tan disímiles como el punk y el hip hop, y al
mismo tiempo los unía un rechazo hacia la monotonía e ingenuidad de la música
electrónica: para ellos, el techno había dejado de ser peligroso.
La historia de la sociedad alemana y de la
cultura europea fue el punto de partida de su escalada ideológica. Empire y
lo suyos no dudaron en vociferar su oposición al neo nazismo, al rechazo de
las minorías y a la represión policial. Exigieron así mismo un uso distinto
para la industria del entretenimiento y las expresiones populares, y se
declararon partidiarios de la legalización de las drogas y de una apertura
literaria para las nuevas generaciones.
Después de lanzar al mercado varias ediciones
limitadas de singles y discos EP, entre ellas Hetzjagd auf Nazis, Atari
Teenage Riot, Kids R United y Raverbashing, el grupo presentó en 1995 su
primer larga duración bajo el título de Delete yourself, antecedido por una
gira con más de 270 presentaciones.
La propuesta sonora de Atari Teenage Riot tuvo
el carácter suficiente para no pasar desapercibida, más aún cuando, y hasta
la fecha, arremete con frecuencias y ritmos que trastocan el estado de ánimo
de los humanos. Muchas de las composiciones del comando artístico de Alec
Empire -quien también graba discos en solitario- utilizan estructuras rítmicas
a las que científicamente se les ha comprobado su capacidad para provocar
inconformismo y ansiedad en el público que las escucha. Los beats del bajo
tienen una frecuencia tan rápida que alteran el ritmo cardíaco.
En 1996 y de nuevo, tras otra serie de
grabaciones para coleccionistas, la banda presentó su segundo álbum de larga
duración, esta vez titulado The future of war. El disco, además de
reivindicar su odio por el camino fácil de la música, demostró que la
prioridad que Atari Teenage Riot le daba a toda la instrumentación digital y
tecnológica de primera mano no estaba ligada a la antigua usanza del género
electrónico. Las cajas de ritmos, secuenciadores y sintetizadores que ellos
utilizaban para darle forma a sus contenidos eran tratados como un medio y no
como un fin dentro del proceso de creación. Empire atacó a los fabricantes
de estos productos electrónicos aludiendo que también eran parte de toda esa
masa homogénea que echó a perder la jovialidad del techno. Su respuesta no
podía ser otra que The future of war: la máquina al servicio del hombre,
ultrajada y exigida hasta el punto del corto circuito.
Entre 1997 y 1998, Atari Teenage Riot entró al
mercado japonés, español y americano, gracias a que otras disqueras como
Caroline España y Grand Royal (de propiedad de Beastie Boys) se interesaron
en distribuir sus productos. En los Estados Unidos, por ejemplo, Grand Royal
presentó oficialmente al grupo berlinés con la edición de un álbum
titulado Burn Berlin Burn, que era la combinación de los ya conocidos elepés
Delete yourself y The future of War.
Mas América, y en oposición a la regla
general, no era el sueño del ejército de Alec Empire. Por el contrario, el
sistemático estilo de vida americano entró a formar parte de sus lemas de
campaña, reseñados a tope en su siguiente álbum 60 Second wipe out (1999).
La crítica le concedió a este disco
calificativos sin precedentes para una música tan cruda, gritona y atestada
de rudeza informática. Las reseñas del disco iban desde su ejemplificación
como la combinación perfecta entre un bombardeo electrónico y guitarras metálicas,
hasta su canonización como punta de lanza del neo anarquismo.
Contando desde ese momento con los servicios de
la vocalista y compositora Nic Endo, Atari Teenage Riot se olvidó de la
bondad de los comentarios y emprendió de inmediato la realización de un
nuevo arsenal sonoro. La banda del electro-gurú Alec Empire continúa
alternando giras y grabaciones en estudio, en busca de un azote musical más
sofisticado y agresivo que borre de inmediato los malos recuerdos que han
dejado en el camino los primeros 30 años del género electrónico. Su apuesta
por ello los hace pioneros de algo que, de hecho, aún no conocemos.
Enlaces
Sitio de Digital Hardcore (sello de Alce Empire) http://www.digitalhardcore.com/
info de bandas, noticias, giras.